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Observatorio "El Caracol"
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El vestigio astronómico de los mayas.
Entre febrero y marzo de 2006 fui a México, como un viaje de relajo aprovechando las vacaciones de verano. El destino original fue Cancún, en donde estuve la mayoría del tiempo además de visitar parques temáticos; pero previamente había reservado un día, el penúltimo (dejando lo mejor para el final), para ir al lugar que en realidad me atrajo para visitar esta parte de México, más allá de las conocidas "playas de arenas blancas": los vestigios arquitectónicos/astronómicos de los mayas en Chichén Itzá. Este lugar se encuentra en la provincia de Yucatán, conocida por ser el punto donde hace 65 millones de años un enorme asteroide se habría estrellado con lo que actualmente es la península de Yucatán, causando la extinción de los dinosaurios. A continuación van los principales detalles de este viaje y recorrido por la cultura y obra de los astrónomos mayas.
El tour a este lugar partió a las 7:00 am, con un bus pasando a recoger a los turistas desde el hotel, como la mayoría de los tours. Chichén Itzá es un pequeño pueblo que se encuentrá en la provincia de Yucatán; desde Cancún, provincia de Quintana Roo, el viaje tarda alrededor de 2 horas y media y nos dieron un cronograma de actividades establecido para ese día. Al llegar al parque de Chichén Itzá, alrededor existen abundantes tiendas de recuerdos, así como al interior, con sitios especialmente dedicados a la venta de artículos. El tour comienza con un guía asignado, comenzando a recorrer un sendero de amplia vegetación. Sólo unos minutos después nos encontramos frente al vestigio arquitectónico más impresionante de este lugar: la pirámide de Chichén Itzá, también llamado el Castillo de Kukulcán. Usado por los antiguos mayas como un centro ceremonial donde se realizaban diversos (y sangrientos) rituales, esta pirámide tiene un aspecto imponente y muy bello a la vista. Es ampliamente conocida por un curioso efecto que sólo se da en los equinoccios, en donde el Sol proyecta la figura de una serpiente en un vértice de la pirámide, emulando al dios Kukulcán, la "serpiente emplumada".
Los mayas fueron una cultura muy avanzada en varios aspectos. Uno de ellos fue el astronómico, en el cual hasta el día de hoy sorprenden sus precisos cálculos en relación a algunos cuerpos celestes. Una de las expresiones donde se puede apreciar el gran avance astronómico de los mayas, se encuentra en el famoso juego de pelota; éste consistía en una actividad donde 2 equipos de jugadores, encabezados por un capitán, se enfrentaban al intentar introducir una pelota de caucho por un aro suspendido a algunos metros de altura, mediante golpes únicamente con la cintura, codos o rodillas. Existen abundantes referencias en la literatura y en Internet acerca de este ritual maya, que básicamente representa y simboliza el origen del Universo y ciertos fenómenos astronómicos, relacionados con el calendario maya. Este juego se realizaba en lugares especiales tipo estadios, en donde las personas acudían a presenciar este ritual sagrado. En las paredes de este centro ceremonial, así como en casi todos los otros vestigios arquitectónicos de este lugar, se encuentran inscripciones grabadas en piedra aludiendo a estas tradiciones. Por ejemplo, la inscripción de la foto #6 representa al ganador y el perdedor del juego de pelota, el cual era decapitado por el vencedor por un cuchillo que está sosteniendo en su mano; la sangre derramada por el perdedor está simbolizada por flores que emanan de su interior.
Posteriormente, el guía nos dirigió hacia otras ruinas mayas, cada una con una historia en particular en donde predominaban los sacrificios y la adoración a los dioses. Muchas de las estructuras se han conservado intactas en el tiempo, incluso con el color original con que fueron adornadas; otras han sido restauradas en mayor o menor grado, mientras que como regla general del parque, se ha adoptado restringir el acceso a algunos stios arquitectónicos: un ejemplo de ello es la pirámide, el Castillo de Kukulcán, el cual se encuentra rodeado de un cerco que ahora impide a los visitantes ascenderla, como se hacía antes. La razón principal de ello ha sido el poco cuidado y respeto de visitantes anteriores, que han rayado o deteriorado algunas secciones. Este fue el único hecho lamentable de mi visita, aunque tanto yo como el lector comprenderán las razones de esta restricción. Es prioritario que este tipo de lugares históricos, verdaderos patrimonios de la Humanidad, sean conservados y cuidados como se merecen. Ahora sí, me dirijo al lugar que tanto esperaba, el observatorio...
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