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Sistema Solar

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Evolución del Sistema Solar Evolución del Sistema Solar

Hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia Vía Láctea...
Sistema Solar

El Sistema Solar se formó hace aproximadamente 4.600 millones de años, a través de una larga serie de procesos que actualmente tiene a los planetas girando alrededor de nuestro Sol en forma estable. La evolución que debieron sufrir el Sol y los planetas se remonta a una nube de gas primordial compuesta en 75% de Hidrógeno y 25% de helio, la cual progresivamente fue acumulándose y condensándose por acción de la gravedad, y formando grandes cantidades de masa con centros definidos. Los planetas gaseosos y el Sol se formaron de esta manera, aunque únicamente éste último logró convertirse en la estrella que hoy conocemos. Fue el cuerpo que acumuló más energía y tuvo la energía suficiente para iniciar las reacciones de fusión nuclear, las cuales lo hacen brillar y mantenerse a grandes temperaturas. Los planetas rocosos, por otra parte, se formaron por la acumulación de pequeños cuerpos llamados planetesimales, los cuales por acción de gravedad lograron convertirse en los planetas sólidos que hoy conocemos, mientras que otros no lograron tal evolución y simplemente quedaron como asteroides vagando por el espacio, tal como los que conocemos en la actualidad.

Formación del Sistema Solar.

Inicialmente, existía una nube o "nebulosa" gaseosa compuesto de hidrógeno, helio y polvo flotando en el espacio. Debido a la acción gravitatoria y centrífuga, esta nebulosa fue contrayéndose, condensándose y formando lentamente un núcleo caliente en torno al cual giraba la parte exterior de esta nebulosidad, en un disco de acreción. Con el tiempo, al contraerse más y más el núcleo, aumentó la temperatura y a su alrededor comenzaron a quedar restos de polvo y material que se fueron agrupando, formando lentamente los planetas. Luego de un tiempo, el núcleo de esta nube gaseosa ha iniciado las primeras reacciones termonucleares, mediante fusión de hidrógeno en helio, comenzando a surgir una nueva estrella brillante, nuestro Sol, mientras a su alrededor terminaban de formarse y consolidarse los planetas de este sistema; en tanto, muchos otros cuerpos sólidos que no alcanzaron a formar planetas, se consolidaron como asteroides, cometas, planetas enanos o cuerpos más pequeños. Así, una vez que el Sol y los planetas comenzaron a establecerse y llegar un equilibrio, se había formado por fin nuestro Sistema Solar.

Formación del Sistema Solar Formación del Sistema Solar Formación del Sistema Solar

Sistema Solar en equilibrio.

Nuestro Sol se encuentra actualmente en un estado de equilibrio. Las reacciones de fusión nuclear, donde 4 átomos de hidrógeno se combinan para formar 1 átomo de helio, son constantes e imperturbables. A cada segundo se transforman 700 millones de toneladas de hidrógeno en helio, y la energía irradiada es estable, sin afectar a los planetas a su alrededor; los planetas ya están formados y consolidados, y hace tiempo dejaron de ser frecuentes los impactos de meteoritos y asteroides grandes, cuyos cráteres de impacto ahora son sólo un recuerdo, aunque la posibilidad de que vuelva a ocurrir un impacto considerable en un planeta (incluida la Tierra) existe. El Sol se halla dentro de la secuencia principal, y junto con los planetas se mueve lentamente alrededor de nuestra Galaxia, la Vía Láctea, en un periodo de 225 millones de años. Actualmente nuestra estrella se encuentra en su etapa de madurez, ya ha vivido por 5.000 millones de años, y aún le restan otros 5.000 millones por vivir.

Sistema Solar en equilibrio Sistema Solar en equilibrio Sistema Solar en equilibrio

Destino final del Sistema Solar.

Tras unos 5.000 millones de años, al Sol comenzará a agotársele su combustible principal (hidrógeno), dando paso a nuevas reacciones de fusión que lo llevarán a contraer su núcleo y expandir sus capas exteriores. En este proceso, nuestra estrella crecerá varias veces su tamaño hasta volverse una gigante roja, y en el camino absorberá a los cercanos Mercurio y Venus; si no alcanza a absorber a la Tierra, a ésta de todos modos se le evaporarán sus océanos y su superficie quedará demasiado caliente, por tanto le será imposible seguir sustentando vida. Llegado un momento, el núcleo del Sol terminará por contraerse hasta formar una estrella enana blanca, mientras que sus capas exteriores serán expulsadas violentamente al espacio, formando lo que más tarde será una nebulosa planetaria a su alrededor. Al final de este proceso, lo único que quedará del Sol será una enana blanca, mientras que a su alrededor podrían quedar los "cadáveres" de lo que alguna vez fueron planetas del ahora inerte Sistema Solar.

Destino final del Sistema Solar Destino final del Sistema Solar Destino final del Sistema Solar

El Sol
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